miércoles, 3 de febrero de 2010
Imagine, volviendo a las utopias.
Imagina que no hay ningun paraiso
Es facil, si lo intentas
Ningun infierno por debajo nuestro
Encima nuestro, solo el cielo,
Imagina toda la gente,
viviendo el momento presente.
Imagina que no hay paises
no es dificil, hazlo.
Nadie para matar, ni por quien morir,
ni siquiera religion.
Imagina toda la gente
viviendo su vida en paz.
Tu puedes decir que soy un soñador
pero no soy el unico.
Espero que un dia te unas a
nosotros y el mundo sera
uno solo.
Imagina que no hay propiedad
me pregunto si lo consigues,
ninguna necesidad de
ganancia o lucro;
una hermandad de hombres.
Imagina toda la gente
compartiendo el mundo entero.
lunes, 4 de enero de 2010
El Lector, muy parecido al libro, los invito a ver esta pelicula.
Sinopsis de El lector
Cuando cae enfermo en su camino a casa desde el colegio, Michael Berg (David Kross) un joven de 15 años, es rescatado por Hanna (Kate Winslet), una mujer que le dobla la edad. Ambos comienzan un inesperado y apasionado idilio hasta que Hanna desaparece inesperadamente.
Ocho años después, Michael, convertido en un joven estudiante de derecho vuelve a encontrarse con su antigua amante mientras está como observador en un tribunal donde se está juzgando a colaboradores de la Alemania Nazi. Hanna está acusada de un horrible crimen y rechaza defenderse a sí misma. Michael, gradualmente, se va dando cuenta de que el amor de su juventud guarda un secreto que considera aún más vergonzoso que el asesinato.
domingo, 3 de enero de 2010
La Memoria es fRaGil
FRE! 2010
THE OMINAMI SHOW GROUP

Los nuevos acuerdos de “la nueva supuesta mayoría progresista”, lejos están de presentar unidad y dialogo, presagian quiebres irreconciliables para los próximos duros procesos en que se someterá la izquierda chilena, procesos que se realizarán, indiferentes a la derrota o la victoria de Eduardo Frei.
Hay que ver como algunos “progresistas” entienden que su rol político histórico contemporáneo, no tiene otro fin sino la muerte política de Camilo Escalona, en síntesis, la renuncia a su cargo como gesto a la ciudadanía para la reconquista de ese 20% que ME-O logro canalizar de descontentos, si pudiesen escupirlo, no me cabe la menor duda que lo harían, vivimos la peor vulgaridad intelectual de los últimos tiempos, atrás quedaron conceptos como el merito y la experiencia, conceptos que en sociedades maduras y socialdemócratas europeas son de alta importancia por el grado de complejidad que significa ganar espacios contra el mundo globalizado del imperialismo y de sus negocios.
Si hay que hacer algún “mea culpa”, este se debería expresar en el profundo daño que genera la ignorancia, una militancia poco educada cívica y políticamente, lo cual posibilito que la derecha introdujera a través de su activo más nuevo (ME-O) climas de beligerancia e inestabilidad política al partido de Gobierno. ME-O, niño estrella, fruto de las cámaras de TV, las luces, el whisky, los autos caros, las chicas lindas de la alta sociedad, representa el anti-mundo al cual apuesta el socialismo, el socialismo aspiracional chileno que representa una alternativa global al capitalismo, al monopolio, porque es en esencia un sistema no-capitalista, con un objetivo claro de justicia social, y, por definición, mejor que la sociedad que pretendía sustituir , sin embargo ME-O es el símbolo y, en parte, la realidad de una sociedad globalizada y estética, sin códigos políticos claros de gobernabilidad, empleando todo tipo de artimañas para superar sus diferencias personales con las oligarquías partidarias dominantes durante este ultimo proceso político en el PS, siendo capaz de transar con la derecha en negociaciones turbias la utilización de sus medios de conducción de masas, como lo son: la TV, los Holdings radiales y sus magazines, en una campaña presidencial que desprestigio los últimos 20 años de gobiernos, años de democracia y logros sociales e internacionales para Chile. En síntesis, hoy el instrumento al cual adhiero (PS) para superar las condiciones de vulnerabilidad de mi pueblo y conducirnos a una lucha fraterna por la justicia social a sido abatido por la derecha reaccionaria, dejándonos desconcertados, invocando el modelo del desalojo, eventualmente ganando por bocover, con la destrucción de los participantes y no convocando los temas de fondo, por los cuales, una izquierda de antaño más organizada lograba derrotarlos, en suma, de nada sirve hablar hoy de la mejora del sistema previsional de los trabajadores chilenos, de una AFP estatal, de las reformas laborales que necesitamos, de las libertades personales que todo modelo progresista plantea, de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres más pobres de Chile, del respeto a la diversidad y a las minorías sexuales, de la ley antiterrorista, de la desmunicipalización de la educación publica, de las políticas verdes para el cuidado del medio ambiente y de bajar los niveles de emisión de gas carbónico de Chile, del aborto, de la descentralización de la cultura, de la autonomía económica de las regiones, del modelo extremadamente presidencialista, de un sistema de cobertura de protección social para la clase media, etc, etc, etc, en suma, hoy no cabe espacio para debatir sobre progresismo, por que debemos ser obsecuentes con nuestro verdugo (ME-O) para que nos permita ocupar ese insípido e inexpresivo 20%, ya que el objetivo político de este segundo ciclo es derrotar a Escalona y no a Piñera.
Reitero finalmente que es vergonzoso el cacerolazo y el vil activismo politiquero The Ominami Show Group, esto nada tiene que ver con ser opción o alternativa de proyecto para re unificar al mundo de la izquierda, por que una vez más, sentados en sus culos regordetes frente a sus televisores, desde sus hogares de clase alta, desde la vulgaridad y precariedad de su lenguaje político, anónimamente los fascistas esperan reconquistar el poder político con mano agenda, esta vez, con la ayuda de uno de los nuestros.
Gabriel Huidobro Reyes
Militante PSCh.
VOTAR HASTA QUE DUELA , Escrito por Manuel Cabieses Donoso.

Miércoles, 23 de diciembre de 2009
En ningún otro momento del último medio siglo la derecha estuvo tan cerca -como ahora- de apoderarse del gobierno mediante el voto ciudadano. Las elecciones del 13 de diciembre dieron al empresario Sebastián Piñera una ventaja de 14 puntos sobre el senador y ex presidente Eduardo Frei: 44,05% contra 29,60%. Sin embargo, a medida que se acerca la segunda vuelta del 17 de enero, el panorama comienza a cambiar.
Bajo la superficie triunfalista de las encuestas y de los medios de comunicación, asoman de nuevo -en ayuda de la Concertación- las maltratadas reservas de voluntad democrática para enfrentar al poder oligárquico. Se trata de la última línea de defensa de una coalición de gobierno extenuada por sus inconsecuencias, sus querellas internas y la corrupción de muchos de sus funcionarios y representantes.
Sin embargo, a falta de una alternativa popular y democrática, transformadora de la sociedad, que aún no logra emerger, la Concertación de Partidos por la Democracia representa el “mal menor” capaz de contener la voracidad de una oligarquía arrogante e inescrupulosa. Don Dinero pretende administrar el poder total en Chile, enmascarando su dictadura con el voto obtenido a través de la manipulación de las conciencias, tal como soñó el pinochetismo con su Constitución de 1980, todavía vigente.
Un poco de historia
La tentación del gran empresariado por administrar la suma del poder político, social y económico tiene ya su historia, en el Chile moderno. El primer intento -casi exitoso- lo hizo en 1938 el millonario especulador de la Bolsa y ex ministro de Hacienda, Gustavo Ross Santa María. Pero fue derrotado en forma estrecha por el abogado y profesor radical Pedro Aguirre Cerda, candidato del Frente Popular (radicales, socialistas y comunistas) que alcanzó el 50,26% contra 49,33% de Ross.
En 1952, otro empresario -fundador de una de las principales fortunas del país-, Arturo Matte Larraín, trató también de imponer su riqueza para ser elegido presidente de la República. No tuvo éxito, pero consiguió 27,81% de los votos. Fue derrotado en forma contundente por un ex dictador (1927-31), el general (r) Carlos Ibáñez del Campo (46,8%), que también superó al radical Pedro Enrique Alfonso (19,95%) y al socialista Salvador Allende Gossens (5,44%), que hacía su primer intento de llegar a La Moneda.
En 1958, un empresario -con más pergaminos que Piñera- ganó la Presidencia de la República. Jorge Alessandri Rodríguez, presidente de la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC) y de la poderosa Confederación de la Producción y el Comercio, independiente afín al Partido Liberal, hijo del ex presidente Arturo Alessandri Palma (1920-25 y 1932-38), obtuvo 31,2% de los votos. Superó en forma estrecha al socialista Salvador Allende (28,91%), al democratacristiano Eduardo Frei Montalva (20,75%), al radical Luis Bossay Leiva (15,43%) y al diputado independiente Antonio Zamorano Herrera, ex cura de Catapilco (3,36%). En el Congreso Pleno el Partido Radical -el partido de la Masonería- votó por Alessandri, dándole la espalda al hermano Salvador Allende, ex ministro de Aguirre Cerda.
El gobierno de los gerentes
La receta de Jorge Alessandri fue trasladar al gobierno los métodos de administración de la empresa privada para “gerenciar” la crisis que vivía el país. Por eso su administración fue conocida como el “gobierno de los gerentes”. Desde luego, la gran empresa -nacional y extranjera- fue beneficiada con las medidas de ese gobierno.
Aunque representante de la oligarquía, Alessandri practicaba una forma de vida sobria y mesurada, bien distinta de la ostentosa conducta del actual candidato de la oligarquía. Alessandri vivía en un departamento de la calle Phillips, frente a la Plaza de Armas, y caminaba diariamente hasta La Moneda. Los fines de semana los pasaba en una parcela cerca de Santiago a la que viajaba en su automóvil particular. Aún no llegaba al país el huracán financiero del neoliberalismo que más tarde traería la dictadura militar-empresarial, agudizando la desigualdad y provocando la transnacionalización de la economía.
En el período post dictadura, otro empresario, Francisco Javier Errázuriz, intentaría comprar el sillón de O’Higgins. En 1989 obtuvo poco más de un millón de votos (15,43%), pero fue superado por el heredero de la dictadura, el ex ministro de Hacienda Hernán Büchi (29,40%), y por el democratacristiano Patricio Aylwin Azócar (55,17%), cuya presidencia inició la ronda de gobiernos de la Concertación que se prolonga hasta hoy.
La Concertación en cifras
El sucesor de Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, no tuvo problemas. Fue elegido en 1993 con mayoría absoluta: 57,98% (4 millones 40 mil 497 votos). Pero de nuevo un empresario y candidato de la UDI trató de ganar la Presidencia: Arturo Alessandri Besa (24,41%), sobrino de Jorge Alessandri, ex cónsul de la dictadura en Singapur. Entretanto, José Piñera Echenique, hermano de Sebastián, ex ministro de la dictadura, alcanzó el 6,18%. Este Piñera fue el creador de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que entregaron al capital privado nacional y extranjero los fondos previsionales de los trabajadores chilenos. Parte considerable de esos recursos, unos 50 mil millones de dólares, los han invertido las AFP en el exterior, sobre todo en Estados Unidos. Además, como ministro de Minería, José Piñera promovió la Ley Minera que abrió las puertas a una inversión extranjera que casi no tributa en el país. Solamente en el año 2006 las compañías extranjeras del cobre ganaron 20 mil millones de dólares. Esas utilidades son colosales si se considera que superan las inversiones brutas en la minería de Chile en los 30 años anteriores. El caso más escandaloso son las ganancias de la minera La Escondida, una empresa australiana. Finalmente, como ministro del Trabajo de la dictadura, José Piñera fue autor del Plan Laboral, un conjunto de normas que hicieron polvo los derechos y conquistas de los trabajadores chilenos, desarticulando la organización sindical.
Pero la situación de la Concertación se hizo difícil a partir de Frei. Su sucesor, Ricardo Lagos Escobar, ex radical, militante part time del Partido por la Democracia (PPD) y del Partido Socialista, no alcanzó la mayoría absoluta en 1999. Llegó sólo al 47,96% (3.383.339 votos). Pisándole los talones estuvo el candidato de la UDI, Joaquín Lavín (47,51% y 3.352.199 votos). La candidata comunista Gladys Marín logró 3,19% y el humanista Tomás Hirsch 0,51%. Aunque la dirección del PC llamó a anular o votar en blanco en la primera experiencia de balotaje, gran parte de su votación apoyó a Lagos, que ganó por nariz (51,31%) a Lavín (48,69%).
Las dificultades concertacionistas se repitieron el 2005, enfrentando a una derecha dividida. La socialista Michelle Bachelet obtuvo 45,96% contra 25,41% de Sebastián Piñera (Renovación Nacional) y 23,23% de Joaquín Lavín (Unión Demócrata Independiente, UDI). La suma de los candidato de la derecha superaba a Bachelet (48,64% contra 45.96%). Pero esta vez el Partido Comunista, que había apoyado al humanista Tomás Hirsch (5,40%), llamó a votar por Bachelet. El PC le presentó algunas “condiciones”, entre ellas la reforma de la Constitución y el cambio del sistema binominal, temas de la legislación laboral y de protección del medioambiente, aceptadas de inmediato por la candidata y su comando. De esa forma -aunque Hirsch llamó a votar nulo- Michelle Bachelet pudo derrotar a Piñera por 53,50% contra 46,50%.
Así llegamos a la sombría situación que hoy encara la Concertación. Sin dudas el peor resultado de uno de sus candidatos presidenciales es el 29,60% que el 13 de diciembre obtuvo Eduardo Frei. Deberá definir en segunda vuelta con un Piñera que se presenta con el 44,05%. Sin embargo, surgen dudas si ese porcentaje es el máximo que puede alcanzar el candidato de la derecha, o si tiene posibilidades de crecer succionando la votación de Enríquez-Ominami, de la cual nunca estuvo muy distante.
Los propios analistas de la derecha, luego de la euforia inicial, han advertido que la fortaleza de Piñera puede ser una ilusión óptica. En efecto, su 44,05% es inferior al porcentaje alcanzado por la derecha en 1989, 1999 y 2005. Asimismo, parte considerable de la votación de Marco Enríquez-Ominami (20,13%), proviene de la Concertación y de sectores de Izquierda que votarían por Frei ante el peligro de una victoria de la derecha. El desplazamiento de votos hacia el candidato de la Concertación ya comenzó con el Juntos Podemos (Partido Comunista, Izquierda Cristiana y Socialistas Allendistas) que el 20 de diciembre oficializó su apoyo a Frei. El candidato presidencial del JP, el socialista Jorge Arrate, aumentó en 60 mil los votos del sector y obtuvo 6,21% (430.824 votos) que reforzarán a Frei.
La erosión ideológica de Chile
No obstante, se mantiene en pie la amenaza de que la derecha gane el 17 de enero. No sólo por la contundencia de su propaganda que incluye los medios de comunicación más influyentes del país. Ellos se encargan de mantener viva la imagen de triunfo irreversible de Piñera. Asimismo, es un hecho que hay una percepción de agotamiento de la Concertación y un deseo de cambio que no se expresa con coherencia programática. Por ahora se orienta a reclamar “caras nuevas”, una demanda poco consistente que ningún sector político atiende hasta hoy. Sin embargo, Piñera y la derecha “enchulada” la han capitalizado y reclaman por el “cambio”, sobre todo después del eclipse de Enríquez-Ominami.
En rigor, una eventual victoria de Piñera sería producto de un largo proceso de erosión ideológica y política, que ha preparado el terreno -después de la terrible experiencia de la dictadura- para que el país asimile un gobierno de derecha. La responsabilidad de ese proceso, destinado a borrar la voluntad democrática del pueblo, se debe al efecto en la conciencia y la cultura chilena de la economía de mercado que implantó la dictadura y que ha perfeccionado la Concertación. Esta suicida política económica y cultural, ha destrozado los cimientos humanistas y solidarios de partidos como el Socialista y el Demócrata Cristiano. A eso hay que añadir la acción desplegada por la propia derecha, orientada a hacer creer que ya no existen ideologías ni tendencias políticas y que hay un solo sistema económico, social y cultural posible: el sistema capitalista.
Esa línea estratégica de la propaganda de la derecha, cultivada por sus medios de comunicación, por sus centros de investigación y universidades, fue asimilada por la Concertación, que la hizo suya. Lo mismo sucedió con el movimiento “díscolo” de Enríquez.Ominami que creyó en el espejismo de un pacto social que superaría las contradicciones de clase y las diferencias ideológicas, dormidas pero más profundas que nunca. Lo de Enríquez-Ominami fue un pastiche en que ricos y pobres, explotadores y explotados, conservadores, liberales y socialistas, cohabitaban en un mismo proyecto.
A la Izquierda también cabe responsabilidad en la indigencia ideológica, política y cultural a que nos arrastraron la dictadura, la Concertación y la derecha. No sólo se ha prolongado (y agravado) el mosaico que fragmenta a las fuerzas populares. Sus sectores más sólidos no han sido capaces siquiera de dedicar esfuerzos serios a la formación política y a la propaganda anticapitalista, prioritarias en este período.
Un tufillo fascistoide brota así de la operación política y mercantil que ha tratado de lavar el cerebro de los chilenos. Su instrumento principal es la UDI, cuyos 40 diputados la convierten en el principal partido de Chile. Su bancada parlamentaria refleja un audaz trabajo desplegado en la base social por la extrema derecha, heredera sin remilgos de la dictadura militar. Ejemplo de aquello es que Piñera recibió el 42,31% de los votos en las diez ciudades con mayor desempleo del país y el 51,02% en las diez comunas con mayor tasa de pobreza, entre ellas las comunas mapuches. (Estudio estadístico de El Mercurio, 15 de diciembre).
Es cierto que en el plano de la economía, salvo terminar de privatizar lo que han dejado la dictadura y la Concertación, un gobierno de Piñera no se diferenciaría mucho de uno de Frei. Pero habría cambios regresivos en otros ámbitos. Por ejemplo, en derechos humanos. Dictaría una amnistía para militares ya condenados o se interrumpirían los procesos de otros criminales y torturadores. En el ámbito sindical se impondrían la flexibilización laboral y otras medidas para debilitar el movimiento de los trabajadores. La represión a la lucha social sería aún más dura. Detrás de una pretendida defensa de la “seguridad ciudadana”, se levantaría un Estado policial.
Piñera se declara admirador del gobierno de Colombia y de sus métodos. Visitó Colombia en julio de 2008 y recorrió ese país en el avión presidencial, acompañando a Alvaro Uribe y al entonces ministro de Defensa, José Manuel Santos, hoy candidato presidencial. En octubre pasado, Santos envió a Chile a tres miembros de su comando, Juan Carlos Echeverry, Tomás González y Santiago Rojas, para estudiar la campaña y el estilo de Piñera. “Los problemas en Chile y Colombia no son tan distintos. A ambos países les preocupa la seguridad ciudadana y el gasto social en salud y educación”, declaró uno de los asesores de Santos.
El gobierno de Uribe ha generado el más delicado problema que hoy enfrenta América Latina al firmar con EE.UU. un convenio que resigna la soberanía colombiana para permitir la instalación de siete bases militares norteamericanas. Si Piñera es elegido presidente, alineará a Chile junto a Colombia y otros países de la región que han arriado la bandera de la dignidad latinoamericana. Peligrosa tendencia que viene tomando fuerza a partir del golpe de Estado en Honduras, y que busca configurar un bloque contra Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, los países de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América (Alba).
La peligrosa situación interna y regional que se crearía si la derecha gana las elecciones en Chile, legitima la necesidad de cerrar el paso a esta maniobra de la oligarquía. La realidad indica que no hay otro camino que votar por Frei… Y ponerse a trabajar en una alternativa de Izquierda que permita librarse del cepo del “mal menor”.
MANUEL CABIESES DONOSO
Editorial Punto Final 700
miércoles, 19 de agosto de 2009
Monopolización de los Medios de Comunicación
A propósito de la persecución que existe contra medios independientes como Radio Placeres y otras, es bueno comenzar a documentarse con respecto a las limitaciones y monopolios de la privatización del espectro radio eléctrico que es entregado a las radio emisoras de carácter comunitarias y a los medios en general de comunicación que existen en Chile, por lo tanto, los datos entregados por la publicación citada abajo en el año 2007 de la revista Punto Final, es un buen marco de referencia para poner la discusión en el tapete y la coyuntura política que generan las elecciones, del cómo y del cuánto, esta constitución protege los derechos a la libre e expresión, y por ende, cuanto puede robustecerse una democracia que sesga información. Sin ir más lejos, el diputado Marcelo Schilling, Secretario General del PS, hace un par de meses en la hora de replicas de la cámara baja demostró con cifras reales que El Mercurio de Valparaíso engaña a sus auspiciadores con cifras infladas de venta a nivel regional, y que por lo mismo muchos financistas entre los más importantes, el Estado, apostaban a publicar licitaciones y publicidades a través de este medio, que finalmente, es pegarse un balazo en la cabeza, ya que este holding golpista representa el monopolio de los medios de comunicación Chilena, la persecución de los movimientos sociales, la glotonería del consumo y la especulación, el sesgo de una información independiente y el socavamiento de los valores democráticos, que son los indicadores para que los ciudadanos ejersan su derecho a un voto informado, libre y conciente. Es por esto que la información entregada bajo este parrafo es de vital importancia.
Gabriel Huidobro
C.C. JSCh
En Chile, la concentración de la propiedad es un fenómeno alarmante. Más del 90% de la prensa escrita está controlada por dos cadenas de periódicos. La principal, encabezada por El Mercurio -propiedad del conspirador Agustín Edwards-, posee 21 diarios regionales. La otra, del grupo Copesa, cuyo accionista principal es el banquero Alvaro Saieh, controla La Tercera, La Cuarta, La Hora y el semanario Qué Pasa. No queda espacio para la prensa independiente y alternativa. Este duopolio difunde el mismo mensaje conservador en defensa del modelo neoliberal, con el cual ambas empresas -que hacen de la información una mercancía- están identificadas.
La concentración se extiende a la radio y televisión, con una fuerte penetración transnacional en la primera. Los cuatro gobiernos de la Concertación han declarado su voluntad de favorecer el pluralismo y la diversidad. Sin embargo, no han hecho nada significativo por materializar tal propósito.
VITAMINAS DEL AVISAJE FISCAL
El año pasado, el tema se reavivó al conocerse un informe del Observatorio de Medios Fucatel sobre avisaje fiscal, que se destina casi en 80% a las dos cadenas que controlan la prensa escrita, sobre todo a El Mercurio.
Según aquel informe, en 2005 se invirtieron en publicidad del gobierno -ministerios, municipalidades, servicios e instituciones del Estado- más de 6 mil 400 millones de pesos en televisión y 4 mil 315 millones en prensa escrita. La publicidad del gobierno central representó 1.220 millones de pesos, de los cuales el 77% benefició a El Mercurio (48%) y a Copesa (29%). Un modesto 9% fue para el diario La Nación, controlado por el gobierno. Algunos ministerios orientan el 70% o más de su avisaje a El Mercurio, lo que no tiene relación con la circulación real de ese medio ni con el número de sus lectores. Recibe, por ejemplo, el 90% de los avisos de Tesorería y más o menos el 50% del avisaje de empresas estatales como Corfo y Conaf. Lo mismo sucede con Fonasa, a pesar de que el público al que atiende este servicio de salud pertenece a estratos socioeconómicos medio-bajos.
En 2006, más de 50 diputados solicitaron una comisión especial investigadora sobre avisaje del Estado en los distintos medios de comunicación. Casi simultáneamente, en septiembre del año pasado, el director de Punto Final y ex consejero nacional del Colegio de Periodistas, Manuel Cabieses, requirió a la Fiscalía Nacional Económica que investigara eventuales conductas monopólicas atentatorias contra la libre competencia, que afectan a la libertad de expresión (ver PF 624). El Colegio de Periodistas hizo suya la presentación del director de PF a la Fiscalía, y así lo representó también ante la comisión parlamentaria.
La comisión de la Cámara de Diputados terminó su trabajo el pasado mes de julio, aprobando por unanimidad consideraciones, conclusiones y recomendaciones. El informe debe ser votado en la sala. Por su parte, la Fiscalía Nacional Económica debería terminar en los próximos días la investigación iniciada a requerimiento de Punto Final.
PUBLICIDAD Y LIBERTAD DE EXPRESION
La comisión parlamentaria celebró 29 sesiones. Inició sus trabajos el 8 de agosto de 2006 y los terminó, aprobando el informe, en julio de 2007. Solicitó documentación a diversas instituciones y organismos, concurrieron a declarar representantes de empresas periodísticas y altos funcionarios de gobierno. Fue presidida por el diputado socialista Marco Enríquez-Ominami Gumucio y concurrieron a aprobar el informe por unanimidad los diputados María Angélica Cristi (UDI), Marcelo Díaz (PS), Tucapel Jiménez (independiente PPD), Julio Dittborn (UDI), Alejandro Sule (PRSD), Marcelo Forni (UDI), Andrés Egaña (UDI) y Alberto Cardemil (independiente RN).
La Ley de Compras Públicas (N° 19.886), establece los procedimientos del Estado para la contratación de publicidad y difusión de sus políticas. Opera con el sistema llamado “convenio marco”, que permite elegir entre las empresas que son parte de ese convenio -que se conforma por licitación pública convocada cada seis meses por ChileCompra-. El convenio marco tiene como criterios fundamentales la circulación de los medios y las tarifas de los avisos. Ante la solicitud de un ente gubernamental, ChileCompra determina la empresa periodística que le parece más conveniente, sin que tenga obligación de justificar su decisión. La operación se perfecciona con una orden de compra. Sin embargo, la Ley de Compras Públicas no se aplica a las empresas del Estado (Codelco, BancoEstado, TVN, Enap, Enami, empresas del área de Defensa, etc.).
Considerando que el sistema de ChileCompra ha significado un avance en materia de adquisiciones del Estado, la comisión parlamentaria estimó que en cuanto al avisaje y publicidad “el Estado carece de un sistema de contratación apropiado, considerando la importancia, especificidad y complejidad de la materia”. Y por lo mismo, “la falta de regulación de la publicidad oficial deja abierta la posibilidad para que ésta se utilice como un mecanismo para presionar o interferir la libertad de expresión”. Además, “no favorece, y más bien impide que exista claridad, transparencia y acceso a la información sobre el gasto que el Estado realiza en avisaje. Constatamos -dice el informe- que ChileCompra sólo garantiza acceso a la información de las licitaciones públicas mediante el mecanismo de transparencia activa, pero no tiene control sobre la eficiencia y la idoneidad de los gastos”.
COPESA DENUNCIA FAVORITISMO CON “EL MERCURIO”
Las cifras examinadas por la comisión coincidieron con las entregadas por Fucatel el año pasado. Una vez más se comprobó que el financiamiento de diarios y revistas depende del avisaje en más de un 70%. La existencia de diarios gratuitos demuestra que pueden financiarse totalmente con avisos.
El Mercurio y La Tercera tienen lectores de perfil significativamente distinto. El 70% de los lectores (y lectoras) de El Mercurio corresponden al segmento ABCD 1 y C2. El 30% restante se reparte entre el sector C3 y D, en términos semejantes. En La Tercera el 51% de los lectores son ABCD 1 y C2, y el 49% restante C3 (25%) y D (24%).
Diversos indicadores deben considerarse. Por un lado, la circulación del medio, ligada a las cifras de venta. Un segundo parámetro se relaciona con el número de lectores. Está demostrado que mientras más alto es el nivel de los segmentos lectores, menor es el número de personas que lee el mismo ejemplar. El diario La Cuarta, por ejemplo, aparece en tercer lugar en circulación, pero tiene el primero en rotación, porque en el segmento popular hay una rotación de entre cuatro y cinco lectores por ejemplar, mucho más alta que El Mercurio y Las Ultimas Noticias.
Para los representantes de Copesa que concurrieron a la comisión, encabezados por el gerente general, Francisco Sánchez, el avisaje estatal entregado a El Mercurio es exagerado. No corresponde a los indicadores: en lectura de medios, le corresponde un 18% mientras en circulación, tiene un 19%, y recibe una publicidad del 41%. Por lo tanto goza de una diferencia favorable de más 23. Mientras La Cuarta sufre un castigo de menos 1 y La Tercera de menos 5. El diario La Hora (gratuito) tiene una diferencia de menos 9. Para los ejecutivos de Copesa se trata de una situación inexplicable. El hecho de que El Mercurio capte el 41% de la publicidad, con indicadores que no llegan al 20%, es algo que no tiene lógica.
(Publicado en “Punto Final” Nº 649, 12 de octubre, 2007)
TEMAS DE DEBATE
De entre ellos, el que concitó mayor consenso fue el de la concentración de la propiedad de los medios, como fenómeno negativo para la libertad de expresión. Obviamente, no fue esa la visión de los representantes de El Mercurio y del grupo Copesa. Pero la mayoría de los personeros que concurrieron a la comisión concordaron en estimarla negativamente, como limitante al pluralismo y la diversidad. Los diputados de la comisión no tuvieron diferencias en condenar la concentración de medios.
El director del Observatorio de Medios Fucatel, Marcelo Contreras, criticó que el Estado haya delegado en el mercado su responsabilidad como garante del pluralismo y la diversidad. A nivel de prensa -sostuvo- “existe una realidad en que la base material de la libertad de expresión se ha debilitado en extremo”. El representante de la Fundación Preacceso, vinculada a la Fundación Ford y la Justice Iniciative de Open Society, Moisés Sánchez, sostuvo que en la experiencia internacional cuando se privilegian los factores de circulación y tarifas, y se echa a correr a todos los medios en un sistema competitivo, licitario, se tiende a menoscabar la oportunidad de los medios más pequeños, que no tienen posibilidades ni economías de escala para competir en los procesos de licitación. Por su parte, Eduardo Bertoni, de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la OEA, precisó que han cambiado las formas de menoscabo a la libertad de expresión y que “la utilización o no utilización del avisaje oficial tiene una vinculación directa con el ejercicio de la libertad de expresión”.
A juzgar por el informe, no hubo debate en profundidad sobre la concentración de medios -orígenes, desarrollo, resultados- ni sobre el fortalecimiento del pluralismo y la diversidad. En todo caso, quedó pendiente el debate a la espera, seguramente, del proyecto de ley que la comisión solicita al Ejecutivo para la regulación de la publicidad estatal y la dictación de normas que eviten la concentración y que protejan la libertad de expresión, el pluralismo y el acceso a la información.
En lo medular, el informe de la comisión reafirma la necesidad de pluralismo informativo y transparencia en el financiamiento de los medios: “Si bien el avisaje del Estado no debe ser un mecanismo de subsidio para los medios de comunicación social, sino una herramienta técnica y jurídica que favorece la transparencia, la eficacia y la eficiencia en la difusión de las políticas públicas, se concluye que su falta de regulación favorece la concentración de la propiedad de éstos.
El Estado, en virtud de lo dispuesto en el Art. 19 N° 12 de la Constitución, debe garantizar la libertad de opinión y de la información. Debe asegurar, además, el derecho de toda persona natural a fundar, editar y mantener diarios, revistas y periódicos en las condiciones que señale la ley.
Asimismo, el Art. 3 de la ley 19.733 dispone que el pluralismo en el sistema informativo favorecerá la expresión de la diversidad social, cultural, política y regional del país. Con este propósito se asegurará la libertad de fundar, editar, establecer, operar y mantener medios de comunicación social.
La concentración del avisaje estatal en pocos medios de comunicación social y la excesiva arbitrariedad en su gasto es un obstáculo para hacer efectivas las garantías antes enumeradas.
Así como el Estado debe asumir que la regulación de la publicidad oficial es una tarea esencial para la difusión de las políticas públicas, también debe asumir que su falta de regulación favorece la concentración de la propiedad de los medios.
Es nuestra opinión que una ley regulatoria de la publicidad oficial, que promueva la transparencia y la eficiencia en la contratación y selección de medios, debiera producir un aumento de la inversión del Estado en avisaje en medios pequeños y regionales, por la vía de ponerlos en capacidad de competir por adjudicarse el mismo, lo que debiera repercutir en el pluralismo y favorecer la libertad de expresión. Por otro lado, recomendamos ampliar y perfeccionar los fondos concursables para medios regionales.
En virtud de la relevancia que tienen los bienes jurídicos tutelados por las disposiciones constitucionales antes indicadas, como lo son la libertad de expresión y de información y el pluralismo informativo, esta comisión recomienda estudiar normas que favorezcan la libre competencia y eviten la concentración en todas las áreas de la economía y, entre ellas, los medios de comunicación social para resguardar bienes jurídicos superiores como el derecho a la información y a la libertad de expresión”
Articulo de Punto Final, año 2007.-
domingo, 12 de abril de 2009
Una mirada a la Educación en Chile.

En Chile aun subsiste un enfoque neoliberal de la educación (esto durará el mismo tiempo que dure el sistema binominal al cual se aferra la derecha chilena), donde sólo aquel que es “alumno destacado” logrará el apoyo del Estado y aquellos que son “alumnos porros o flojos” NO. El concepto actual de la educación es, sin duda, de componente facistoide, no es posible que en el Chile del bicentenario los aportes generados por las ciencias de la educación mundial y progresista, no sean tema de debate para la construcción de programas más solidarios y que van en directo beneficio de la reducción de las brechas de desigualdad, tanto en el ingreso, como en la segmentación social.
En Chile debemos terminar con la mirada elitista y la presencia exagerada en el parlamento de algunos que no permiten la promulgación de leyes que favorezcan la inclusión de los jóvenes que vienen de sectores medios y quieren ingresar a la educación, clase media que por cierto, es el lugar donde se concentran las promesas y los programas de campañas de gobiernos, pero en los últimos años se extrañan soluciones reales sobre este enfoque, es más, ni siquiera se ha tomado muy en serio el tema.
A veces, me hago la pregunta: ¿Es posible que un adolescente que tiene un padre alcohólico pueda competir de igual a igual con otro adolescente que no sufre este drama familiar?, ¿es posible que un estudiante que desayuna todos las mañanas pueda competir de igual a igual con otro que no lo hace?, son tan variados los casos que se observan en la educación pública y subvencionada, por sólo nombrar algunos, que no es posible entonces perpetuar un sistema que recoja a sólo un puñado que lo necesita, es más, no me parece lógico que la responsabilidad garante del Estado sea sólo para “los mejores” y para la cifra de la encuesta. Si queremos discutirlo, hagámoslo sobre la base de valores progresistas y con la perspectiva que como país nos ha costado mucho instalar este debate.
El mal entendido, es que el progresismo prohíbe al mundo privado involucrarse en la educación, eso no es así, lo que debemos aclarar es que el lucro en la educación no debe ser con dineros del Estado o mejor dicho, con dinero de todos y todas las chilenas. Pero en el Chile actual se entiende de manera inversa este tema, porque no hemos sido capaces de poner reglas claras ni métodos eficientes para la regulación de la educación en Chile, nunca ha sido afán del mundo progresista hacer desaparecer la oferta privada sobre la educación, el problema radica en no darle un rol claro y preponderante al Estado, y más acotado al mundo privado.
Si lo miramos desde la óptica del libre mercado, entendemos que este, desde la teoría, fortalece la competencia en beneficio de los consumidores, sin embargo, al Estado no se le permite ser un competidor más que aporte a la regulación del mercado educativo. Algunos dirán que en este punto existe una contradicción en el ensayo, y que, por lo tanto, estoy en entre dichos, lo que hay que comprender es que el libre mercado es el componente más cercano al neoliberalismo, pero no es neoliberalismo.
Pongámoslo de una perspectiva más brutal, si Chile tuviese realmente libre mercado y no monopolio de mercado, y el mercado de la educación, como cualquier otro, fuese regulado mínimamente por el Estado, nos ahorraríamos el abusivo uso neoliberal que le dan a este modelo los especuladores y los grandes empresarios a favor de los monopolios nacionales e internacionales que dejó al descubierto la colusión de las grandes cadenas transnacionales farmacéuticas, pero lo que es peor, no es la tan repudiada colusión, es que debamos esperar una campaña presidencial para enterarnos que nos han visto la cara durante muchos años, que día a día pagamos sobre precios sin que nadie diga nada, sabiéndolo, en conclusión, la vergüenza es “la forma en que se concibe la política burguesa chilena y los mecanismos que se utilizan para conservar los intereses de pequeños sectores, con visones políticas mezquinas y soterradas”.
Otro punto que debemos dejar en claro, es que existe una pequeña línea que separa al libre mercado del neoliberalismo, ya que el neoliberalismo tiene componentes de segmentación social, de discriminación y de elite consagrados en su construcción ideológica, que no necesariamente deben coexistir entre si, es por esto, que existen visiones sociales del mercado en el mundo progresista europeo.
El gran problema de la educación pública chilena, es que existe este componente neoliberal, mientras los colegios privados y de financiamiento mixto crean en su mayoría médicos, abogados e ingenieros, las escuelas públicas están destinadas a generar técnicos de nivel superior y mano de obra barata para el mercado. Es ahí donde radica el virus del neoliberalismo, ya que se demuestra la expresión más dura del clasismo, donde el ser humano es medido sólo desde la perspectiva del tener, cuanto tienes, cuanto vales.
Es por esto, que si aumentara la cooperación internacional entre instituciones formales jóvenes de Chile con otros países del mundo, en primer lugar, se formalizaría y reconocería un conducto más cercano a los intereses reales de los jóvenes en Chile, no tan sólo desde el punto de vista económico, sino también multicultural y social. Quizás si existiese la oportunidad de opinar, podríamos demostrar en el debate y por la vía de los hechos que muchos países, siendo similares a Chile en su historia, estructura social, política y económica, sí se ha hecho cargo de su legado histórico, poniendo a la educación en el centro de su interés y como prueba de su madurez social, protegiendo el bien común de los ciudadanos más jóvenes que sin duda son el único futuro para el desarrollo de sus respectivos países.